CERTIFICADO DE EFICIENCIA ENERGÉTICA: QUÉ ES, PARA QUÉ SIRVE Y CÓMO CONSEGUIRLO

Hoy por hoy, ya casi nadie cuestiona la evidencia del cambio climático y como la meteorología se está volviendo más extrema con el paso de los años.

Este es un tema complejo y para el que nadie cuenta con una gran solución global, aunque sí hay pequeñas acciones que como ciudadanos podemos hacer para reducir nuestro consumo de energía y, con él, nuestra huella de carbono.

Concretamente, en nuestros hogares, existen un sin fin de mejoras que nos permiten ahorrar en consumo de calefacción en invierno y aire acondicionado en verano, y que nos permitirán obtener una mejor valoración de eficiencia energética para nuestra propiedad.

Pero, ¿qué es un certificado de eficiencia energética?

Se trata de un documento oficial, emitido por un experto en eficiencia energética certificado, que estima el consumo anual de energía que es necesario para satisfacer la demanda energética de un inmueble, y que resulta de carácter obligatorio para los propietarios de viviendas, oficinas y locales.

Tal es su importancia, que se considera una variable más a tener en cuenta a la hora de realizar la compraventa de un edificio, y puede suponer una ventaja o un inconveniente para cerrar la operación, pues una casa con una valoración energética desfavorable implica un mayor consumo de energía en el día a día, lo que afecta negativamente a su precio de venta.

Para su elaboración, los técnicos acreditados tienen en cuenta el tipo de construcción y su aislamiento, los sistemas de producción de agua caliente sanitaria y calefacción/refrigeración, la ventilación natural del edificio y su orientación, además de otros aspectos técnicos de edificación. Con todo ello, asignan una letra identificativa en función del consumo energético que vaya a ser necesario para habitar el espacio, siendo la A la calificación más eficiente y la G la menos.

Para conseguirlo es fundamental que un técnico acreditado en eficiencia energética visite la vivienda, haga las mediciones pertinentes y emita un informe con su valoración y recomendaciones. Una vez hecho esto, presentará la documentación ante la autoridad autonómica competente para que sean ellos los que expidan la etiqueta energética correspondiente.

Así, contar con un certificado de eficiencia energética positivo nos ayudará a reducir nuestros consumos, ahorrar un poquito y cuidar el planeta.

“La naturaleza es nuestra gran casa, la que nos cobija y alimenta. Cuidémosla”