¿CÓMO PASAR UN BUEN VERANO EN LA CIUDAD?

Julio y agosto son los meses que la mayoría de personas dedican a las reformas del hogar, ya sean de mayor o menor envergadura. Algunos de estos cambios se fundamentan en: instalaciones de electrodomésticos, cambios de ventanas, reformas de cocinas y baños, etc. En definitiva, no son más que reformas que cualquiera evita en los meses de lluvia y frío de pleno invierno.

Verano en la ciudad

Si por cuestiones laborales o falta de presupuesto te ves obligado a pasar el verano en la ciudad, aquí te ofrecemos una serie de consejos para preparar tu hogar para el calor y no perecer en el intento.

  • Prepara tu terraza. Si tienes la suerte de contar con una terraza en tu vivienda, o al menos un pequeño balcón, acondicionar este espacio con esmero te ofrecerá la posibilidad de disfrutar de cenas a la fresca o, incluso, tomar el sol. Instalar un suelo aislante de tipo tarima o césped artificial evitará que el azulejo se sobrecaliente y la haga inhabitable. Contar con un toldo o un cenador serán ya todo un lujo para aprovecharla incluso en las horas centrales del día.
    Unas sillas y una mesa, unos palets en disposición chill-out o una hamaca colgante pueden hacer de este espacio tu lugar favorito de la casa para tomar un aperitivo o hacer la siesta.
    Asimismo, las plantas naturales siempre son un buen recurso para aportar frescura y color, pero no te olvides de instalar algún sistema de riego para que no desfallezcan.

Verano en la ciudad

  • Limpia el aire acondicionado. De un año para otro, si no se utiliza, el aire acondicionado puede acumular gran cantidad de polvo y ácaros que hagan de su puesta en marcha una odisea poco agradable. Una limpieza a tiempo de los filtros y la revisión de un profesional puede ahorrarnos muchos quebraderos de cabeza y hacer más llevaderos los meses estivales.
  • Comprueba las ventanas. Con el paso del tiempo, es frecuente que las ventanas, especialmente las oscilobatientes, se descuelguen y no abran y cierren correctamente. Del mismo modo, no es de extrañar que con las lluvias y vientos del invierno las persianas se hayan podido dañar y no suban y bajen como es debido.
    Una revisión a tiempo nos asegurará que están en correcto orden de marcha, y si son muy antiguas y su aislamiento no es el ideal, quizá sea el momento de empezar a pensar en sustituirlas por unas más modernas, con rotura de puente térmico y filtro solar ultravioleta.
  • Mejora la seguridad. Finalmente, si eres de los afortunados que aprovechan las vacaciones para una escapada o no tienes pensado estar mucho en casa durante el verano, no te olvides de comprobar la cerrajería de tu hogar y, si es necesario, cambia la llave por una de mayor protección. Junto a ello, también es una buena opción poner rejas en las ventanas o, incluso, instalar una alarma. De esta manera, podrás disfrutar de tu verano con toda la tranquilidad y sin preocuparte por los visitantes indeseados.