Temporales: ¿cómo puedo preparar mejor mi vivienda?

Temporales: ¿cómo puedo preparar mejor mi vivienda?

Lluvias, viento, oleaje, granizo y nieve: esta última semana los habitantes de nuestro país han sufrido muchas de las consecuencias del temporal que se han dejado ver en nuestra vida diaria. Uno de los efectos tiene que ver con nuestra propia vivienda. ¿Cómo podríamos preparar mejor el edificio en el que vivimos para esta clase de fenómenos meteorológicos?

Prevenir o curar

Ante la fuerza de la naturaleza podemos protegernos con el refugio de nuestra vivienda. Pero no siempre está a punto para aguantar bien las inclemencias del tiempo. Podemos reforzar muchos de los elementos, de modo que resistan mejor a los temporales como los que hemos vivido recientemente. Pero, ¿y si mi casa ya ha sufrido desperfectos? Cuando se producen daños en nuestro hogar por algún desastre natural o fuertes temporales se puede aprovechar para realizar cambios que estaban pendientes y fortalecer la vivienda contra futuros desperfectos. Aquí te dejamos algunas ideas que te servirán en ambos casos.

En el interior de casa

  • Cambiar suelos resistentes a la humedad, como cerámicos, laminados, de vinilo, PVC, parquets resistentes al fuego y al agua.
  • Revisar y reparar escaleras y ascensores antes y después de los temporales.
    • Plantearse el aislamiento en paredes y cubierta, con espuma o algún otro material de calidad, pues fortalecerá el edificio y mejorará su confort.
    • Elevar o levantar mampostería para los elementos del equipo de climatización, especialmente en plantas bajas.
    • Si fuera necesario, aumentar la seguridad de la instalación eléctrica.
    • Evaluar y reparar cimientos, pilares, monolíticos y losas de hormigón, muros de carga, cubierta (interior) y tabiques.
    • Repasar todos los acabados, tanto de ladrillo, madera, estuco, revestimientos, pintura y molduras, para evitar filtraciones y humedades. No hay que olvidar librerías, armarios y muebles empotrados.

    En el exterior de casa

    • Repasar ventanas y puertas que dan al exterior. Deben estar bien selladas e instaladas, pues la humedad se deposita detrás del revestimiento de la pared. Se pueden buscar alternativas más resistentes para ventanas y puertas de paso o que den al exterior y nos aíslen mejor del frío y del calor.
    • Restauración de la fachada.
    • Reparar, rediseñar y reformar las filtraciones de agua, canalización, rampas de entradas de viviendas en bajos, con garaje o sótanos. También se pueden instalar sistemas de contención y desagües frente a la zona de entrada.
    • Limpieza o sustitución de canalones y bajantes para evitar que se obstruyan.
    • Revisar y reparar tejados, chimeneas y terrados de edificios para que permanezcan fuertes e impermeabilizados.
    • Se puede aprovechar para renovar el diseño del jardín o patios interiores comunes de edificios, teniendo especial cuidado con desagües y desechando árboles que puedan recaer sobre el edificio.
    • Asegurar o poner a resguardo los elementos sueltos como toldos, maceteros, muebles de exterior. Si aún no los has colocados, una buena alternativa es el mobiliario de obra, es mucho más resistente.
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